El queso como fundamento alimenticio.
El queso como materia prima culinaria.
El queso como redención del hambre y la gula.
El queso como utillaje del baile de máscaras de la vida.
El queso como esencia y arjé pitagórico; como alfa y omega , como principio y fin , como ciclo lunar y destello solar.
El queso como pirámide y esfinge , como ánfora venerable y recuerdo de nuestros antepasados.
El queso como verdad revelada .
Also spratch Zaraquesustra.
Se equivocaban los milesios al otorgar el origen del universo a un huevo cósmico - Anaximandro , cagón , no te enteras ni del nodo- en lugar de atribuir dicha responsabilidad al queso de la creación.
Entre los intersticios del queso yace el principio universal que hace crecer las plantas y los árboles , que permite a los animales alimentarse de su verde carne y devolver su materia al humus primigenio tras su muerte , en un ciclo interminable de muerte y retribución.
Al principio era el Caos. En el albor de la creación el queso ya era queso .Nada antes del queso ; tras el queso , nada.
El queso es anterior al hombre hiperbóreo , a los dioses y a los titanes . El queso es anterior hasta de la mismísima Euskal Herria.
El queso es lo indefinido , la forma , la esencia , la materia y el vacío. Es excéntrico y concéntrico , concreto y abstracto , positivo y negativo. Es amor y odio , vida y muerte.
Conocí una vez a un hombre que renegaba del queso . Este representante de la destrucción , este infiel digno de los más horribles tormentos dejó de comer queso hace mucho tiempo y por voluntad propia. Su vida , aunque el cenagal de su ignorancia le impida verlo , es un vacío carente de color y sabor. Es la comida privada del maná que cubre su piel con una grasilla jugosa cuando pasa una noche fuera del frigorífico. Este hombre no siente al queso en su paladar con el eructo, ni hace alarde de su condición religiosa cada vez que introduce su lengua en boca ajena , haciendo constar a su pareja la gran verdad de su condición , sublimada en la gran máxima quesista : " Aquí estoy , soy quesista : he aquí mi aliento"
Los quesistas debemos recuperar la unidad de culto perdida durante los grandes conflictos de la historia de la humanidad como las Guerras del Quesoconeso, o las dos Grandes Guerras Gueseriles. Debemos superar las divisiones y escisiones de nuestra doctrina llevadas a cabo por Camembertistas , Gruyéristófilos , Manchemáticos , Cabralistas y Cremosones. El queso es uno y trino , indivisible en su multiplicidad , invulnerable a los ataques de Legión .
A quien no le guste el queso no quiere a su madre.
Basta de tribulaciones , quesistas del mundo.
Siembre habrá lugar para vosotros en el paraíso quesista si lo deseáis de corazón.